Los 7 pasos para convertirte en franquiciado
8 jul 2024
La franquicia es un modo de funcionamiento muy apreciado por los emprendedores en los últimos años. Sin embargo, convertirse en franquiciado no es una experiencia fácil, ya que es cierto que requiere una preparación a veces larga y rigurosa. Si estás interesado en la franquicia, pero no sabes realmente cómo abordarlo, este artículo es para ti.
Establecer un balance personal
Firmar un contrato de franquicia requiere mucha reflexión. De hecho, es mejor pensar en ello antes de lanzarse a la aventura, por lo que es necesario hacer un balance personal. Este paso permite realizar tu propia introspección, centrándote en dos ejes: el eje humano y el eje empresarial para tomar las mejores decisiones posibles.
Tus habilidades: Aquí se trata de determinar tus capacidades para convertirte en franquiciado. Haz un repaso de tu trayectoria profesional: ¿cuáles son tus habilidades y tus áreas de mejora? Este paso es necesario para determinar en qué sectores de actividad tendrás más afinidad para llevar a cabo tu proyecto.
Tus motivaciones para convertirte en franquiciado: Convertirse en franquiciado requiere habilidades específicas, pero también mucha energía. Finalmente, es posible que esta nueva experiencia te lleve a tener que hacer concesiones, así que, ¿estás dispuesto a todos estos sacrificios? Este es el momento de revisar tus verdaderas motivaciones. Aquí hay algunos ejemplos de preguntas que te ayudarán a ver con más claridad:
¿Por qué convertirte en franquiciado?
¿Es compatible convertirse en franquiciado con mi vida personal?
¿Estoy dispuesto a cambiar completamente mi modo de vida, etc.?
Si no logras responder a todas estas preguntas, es completamente normal. En este caso, podrías necesitar una opinión externa. No dudes en consultar a tus seres cercanos o a organismos como la cámara de oficios para definir perfectamente tus cualidades así como tus áreas de mejora.
Conocer tus capacidades de financiación
Crear una franquicia tiene, por supuesto, varias ventajas, pero no deja de ser una inversión muy importante. Convertirse en franquiciado sin capital puede ser más complejo dado que ser franquiciado requiere pagar inicialmente una cuota de entrada al franquiciador: que varía entre 5000 y 1 000 000 €, pero hay otros elementos a tener en cuenta como el stock necesario para iniciar la actividad que no debe ser descuidado.
También es importante tener en cuenta que el coste de una franquicia varía según la enseña elegida. Además, existen sitios que permiten realizar búsquedas en función del sector de actividad y de tu capital personal. Ten en cuenta que las grandes redes de franquicias suelen tener obligaciones de aportes financieros más significativos.
Elaborar un plan de negocio

Una vez que hayas recopilado la mayor cantidad de información posible y te sientas capaz de contar con los recursos suficientes para convertirte en franquiciado, tendrás que elaborar tu plan de negocio. Entonces, ¿qué es un plan de negocio?
Un "plan de negocio" es un documento profesional destinado al franquiciador o al banquero. En este documento, deberás incluir varios elementos que permitirán a las personas que lo lean hacerse una idea de la viabilidad económica de tu proyecto. El plan de negocio es una herramienta que te permitirá convencer a las personas a las que se dirige, pero también ayudarte a definir tu proyecto.
Si este documento no te dice mucho, aquí tienes algunos elementos que deberás incluir en tu plan de negocio:
Un resumen ejecutivo (una síntesis de tu proyecto),
Un modelo de negocio,
Las características jurídicas de la franquicia,
Un cuenta de resultados previsional,
Un balance contable previsional,
Un plan de tesorería previsional.
Elegir al franquiciador adecuado
Antes de comprometerte a firmar un contrato de franquicia, es importante conocer a fondo al franquiciador. Para ello, no dudes en reunirte con él varias veces para intercambiar opiniones. Es fundamental que tu potencial franquiciador te inspire confianza desde el inicio. Por ejemplo, ¿es transparente? ¿Responde a todas tus preguntas? Además, no dudes en pedir consejo a franquiciados ya establecidos. Tener en cuenta el “potencial” de la red de franquicias es primordial: el potencial incluye tanto la situación actual como las perspectivas de la red. Realizar previamente un estudio de mercado te brindará información sobre la rentabilidad del franquiciador que deseas unirte.
Como se mencionó anteriormente, según la actividad y la enseña, la inversión requerida es muy variable. El presupuesto a prever depende de los siguientes elementos:
La ubicación de la unidad: si es una oficina, una boutique, un restaurante
La adecuación y el equipamiento
La cuota de entrada: se utiliza para financiar la animación de los franquiciados y el desarrollo de la red (transmisión de know-how, mantenimiento, asistencia, comunicación…)
La tesorería, la necesidad de capital de trabajo
El stock (si aplica)
La notoriedad de la red: una enseña con mucha notoriedad (o grandes marcas) generalmente solicitará aportes más significativos a su futuro franquiciado.
El coste también dependerá del sector de actividad elegido: entre estos sectores de actividad, encontrarás 3 tipos de franquicia:
Las franquicias de distribución: el franquiciado vende productos que llevan la enseña del franquiciador. Esto suele referirse a los sectores de actividad relacionados con el comercio minorista.
Las franquicias de servicio: el franquiciado ofrece un servicio bajo la enseña, el nombre comercial, o incluso la marca del franquiciador, siguiendo sus directrices. Es el caso de los alquileres de vehículos o de hoteles, por ejemplo.
Las franquicias de producción: el franquiciado fabrica, según las indicaciones del franquiciador, productos que vende bajo la marca de este. Se pueden encontrar en el sector del mobiliario y alimentario…
¿Qué franquicia elegir?
Las franquicias de servicio son las más asequibles. Las franquicias de comercio, por otro lado, suelen requerir más recursos, especialmente si se desea convertirse en franquiciado en el sector de la restauración. De hecho, requieren locales acogedores y bien ubicados (en zonas comerciales, centros de ciudades, ...).
Definir las condiciones del contrato de franquicia
Antes de firmar el contrato de franquicia, el franquiciador está obligado a transmitir al futuro franquiciado el documento de información Precontractual (DIP). Este documento recoge toda la información necesaria para permitir al franquiciado comprometerse con pleno conocimiento de causa. Como habrás entendido, es importante leer atentamente este documento antes de firmar el contrato. Debes prestar especial atención a los siguientes elementos:
Las modalidades según las cuales el franquiciador te transmitirá su know-how,
Información sobre la marca y la enseña del franquiciador,
La duración del contrato,
las obligaciones del franquiciador y las obligaciones del franquiciado,
Las condiciones financieras de la franquicia: cuota de entrada, capital obligatorio, regalías,
Las cláusulas de exclusividad, especialmente en cuanto a la zona de clientela, los canales de abastecimiento y de venta, y la actividad.
Estos datos siendo transmitidos por el franquiciador, no dudes en compararlos con otras fuentes para asegurarte de la transparencia de tu potencial socio.
Elegir la ubicación adecuada para tu franquicia
Para convertirte en franquiciado y asegurar la sostenibilidad de la empresa, es necesario conocer su terreno e implantarse estratégicamente. Todo comercio de proximidad debe atraer clientela y ser de fácil acceso. En una primera instancia, puedes tener en cuenta la información presente en el DIP (documento de información precontractual) ya que este documento te da acceso a las localizaciones de otras franquicias, no dudes en consultar estos datos para hacer tu elección.
Para evaluar bien tu ubicación, puedes hacer tu propio análisis visitando directamente los lugares donde deseas instalarte. El interés es formarte una idea de la ciudad: ambiente, presencia de posibles competidores, facilidad de acceso, atractivo, etc. Además, asegúrate de quedarte cerca de una zona atractiva: En general, si tu franquiciador te propone implantar tu enseña en una zona que nunca ha probado antes, ten cuidado. Como franquiciado, prefieres zonas similares a aquellas donde otros franquiciados han logrado desarrollar su actividad con éxito. Del mismo modo, tener un centro de abastecimiento a una distancia razonable de tus locales es una gran ventaja que te ofrece cierta flexibilidad, especialmente en lo que respecta a la gestión de inventarios.
Ten cuidado, la cláusula de territorialidad y la exclusividad deben tenerse en cuenta al elegir tu ubicación. De hecho, en tu contrato de franquicia, si existe esta cláusula, te será imposible instalarte si una enseña o franquicia ya está presente en el mismo espacio geográfico.
Elegir el estatus jurídico de tu franquicia
Como franquiciado, debes pensar en el estatus que deseas dar a tu empresa emergente. Esta elección depende de numerosos criterios: ¿planeas desarrollar tu franquicia solo o con más personas? ¿Tu franquicia requiere una inversión significativa? ¿Cómo deseas proteger tu patrimonio personal?
Una vez que se han realizado los primeros intercambios con el franquiciador y se han obtenido las primeras impresiones de otros franquiciados, las ideas son más claras. Entonces llega el momento de elegir el estatus jurídico más adecuado al proyecto de franquicia. Aunque el franquiciado tiene la opción de elegir entre diferentes formas sociales (EURL, SARL, SA, SAS, etc.), dos modelos tienden a prevalecer.
El modelo de la SARL: En general, un emprendedor que abre una franquicia solo elige mayoritariamente la SARL para obtener el estatus de TNS (trabajador no asalariado). La sociedad de responsabilidad limitada es uno de los estatus más adecuados para la creación de empresas en general. Entre las ventajas de este estatus, está formalmente regulado y tu responsabilidad está limitada a los fondos propios que aportes a la sociedad.
El modelo SAS: En comparación, los emprendedores que crean una franquicia con varios socios optan más por la opción SAS. Este estatus presenta la ventaja de estar basado en estatutos totalmente adaptables, y facilita la tenencia de varios puntos de venta.
En resumen:
La franquicia es un modo de funcionamiento popular para los emprendedores, pero convertirse en franquiciado requiere una preparación rigurosa. Para tener éxito, es importante hacer un balance personal, conocer tus capacidades de financiación, elaborar un plan de negocio, elegir al franquiciador adecuado, definir las condiciones del contrato de franquicia, elegir la ubicación adecuada para tu franquicia y elegir el estatus jurídico de tu franquicia.
F.A.Q:
1. ¿Qué es un contrato de franquicia?
Un contrato de franquicia es un acuerdo entre un franquiciador y un franquiciado, en el que el franquiciador concede al franquiciado el derecho a utilizar su marca, su know-how y su modelo de negocio para operar una empresa bajo la marca del franquiciador.
2. ¿Cómo hacer un balance personal para convertirte en franquiciado?
Para hacer un balance personal, es importante centrarse en dos ejes: el eje humano y el eje empresarial. El eje humano consiste en evaluar tus habilidades y motivaciones para convertirte en franquiciado, mientras que el eje empresarial se trata de determinar en qué sectores de actividad tienes más afinidad para llevar a cabo tu proyecto.
3. ¿Cómo conocer tus capacidades de financiación para convertirte en franquiciado?
Para conocer tus capacidades de financiación, es importante tener en cuenta la cuota de entrada, el stock necesario para iniciar la actividad y el coste de una franquicia que varía según la enseña elegida. Existen sitios para realizar búsquedas en función del sector de actividad y de la aportación personal.
4. ¿Qué es un plan de negocio y por qué es importante para convertirte en franquiciado?
Un plan de negocio es un documento profesional destinado al franquiciador o al banquero, que permite presentar los elementos clave del proyecto de franquicia. Incluye un resumen ejecutivo, un modelo de negocio, las características jurídicas de la franquicia, un cuenta de resultados previsional, un balance contable previsional y un plan de tesorería previsional. Es importante para convencer a las personas a las que se dirige y para ayudar al franquiciado a definir su proyecto.