El informe extra-financiero: el ejemplo de un enfoque RSE
Ambre Baynaud
8 jul 2024
La evolución de las expectativas sociales ha afectado al mundo de los negocios, obligando a las empresas a prestar una atención real a su compromiso social y ambiental. Hoy en día, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se considera un pilar fundamental de la estrategia empresarial.
En primer lugar, estas iniciativas de RSE permiten a los emprendedores posicionarse como actores comprometidos, lo cual es imperativo para prosperar en un mercado en transformación, pero también para responder a las crecientes aspiraciones de sus partes interesadas.
Más allá de eso, mientras que los informes de empresa han privilegiado durante mucho tiempo los datos financieros para atraer a inversores o accionistas, ahora se reconoce que la actividad de una empresa no se limita a su impacto económico. También produce repercusiones sociales y ambientales significativas. Así, el impulso hacia la publicación de información no financiera ha surgido gradualmente a nivel nacional, europeo e internacional.
En Francia, se habla de “declaración de rendimiento extra-financiera de las empresas” (DPEF).
¿Qué es el reporting extra-financiero?
El reporting extra-financiero es la comunicación de información no financiera por parte de una empresa. Se presenta en forma de informe, destacando el desempeño de la empresa en los ámbitos social, ambiental y societario. Descubre en la continuación de este artículo, todo lo que necesitas saber sobre los reportings extra-financieros.
Diferencia entre reporting financiero y extra-financiero
En primer lugar, tenemos el reporting financiero, que se centra principalmente en los datos financieros como los beneficios, las pérdidas, los ingresos, etc. Se trata de un informe esencial para los inversores o accionistas.
Los informes financieros, aunque están dedicados únicamente a los datos numéricos de la empresa, no son fáciles de elaborar. Estas tareas pueden ser muy demandantes en tiempo o repetitivas. Por eso, existen herramientas que permiten la automatización de estos reportings, como Qotid, cuyo objetivo es ayudar a las empresas a tomar las mejores decisiones.

Paralelamente, tenemos el reporting extra-financiero. Según el Ministerio de la transición ecológica y de la cohesión de los territorios, se refiere a “comunicar sobre las implicaciones sociales, ambientales y societales de sus actividades, así como sobre su modo de gobernanza”. El objetivo de un reporting extra-financiero es dar cuenta de datos no financieros de una actividad. Por lo tanto, su interés va más allá de la dimensión monetaria para abarcar los aspectos sociales, ambientales y de gobernanza (ESG).
El reporting extra-financiero tiene como objetivo ofrecer una visión global del desempeño de una empresa, superando sus simples resultados financieros.
¿Qué empresas están sujetas a los reportings extra-financieros?
En general, las empresas de todos los tamaños pueden estar sujetas a los reportings extra-financieros. Sin embargo, estos informes son particularmente relevantes para las grandes empresas que cotizan en bolsa, para las sociedades que operan en sectores de alto impacto ambiental o social, así como para aquellas que desean demostrar su compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad social.
Las empresas que tienen la obligación de redactar un reporting extra-financiero son, por lo tanto:
Las sociedades cotizadas con un balance total de 20 millones de euros o una facturación de 40 millones de euros netos,
Las sociedades no cotizadas con un balance o una facturación de 100 millones de euros,
Las sociedades con más de 500 empleados permanentes.
¿Cuáles son las diferencias entre el reporting extra-financiero y el informe RSE?
Hay muchos nombres para hablar de documentos que abarcan las prácticas ambientales de las empresas.
Pero, ¿cuáles son sus diferencias? ¿Cómo utilizar correctamente estos términos?
El informe RSE es un documento periódico oficial publicado por las empresas, con el fin de comunicar sobre la actividad de la empresa en materia de responsabilidad social. Se redacta sobre la base del voluntariado de las empresas.
Permite una mejor evaluación de las consecuencias de su actividad sobre el ecosistema económico, el medio ambiente o la sociedad.
El reporting extra-financiero es el nombre genérico que se le da al informe realizado por las empresas sobre sus datos no financieros, ya sea a nivel europeo o nacional, como hemos explicado anteriormente.
En Francia, este documento, obligatorio para ciertas empresas, se llama: “Declaración de Rendimiento Extra-Financiero” (DPEF). Este informe debe redactarse cada año, al final del ejercicio contable, y debe comunicarse 15 días antes de la Asamblea General.
La diferencia principal entre el informe RSE y el reporting extra-financiero radica principalmente en el contenido. El informe RSE es un documento que surge de una iniciativa voluntaria de las empresas. El objetivo es permitir a las sociedades identificar sus temas prioritarios a fin de demostrar su compromiso global y voluntario en materia de sostenibilidad y responsabilidad social. Por el contrario, la DPEF consiste en la publicación anual de información no financiera relativa a sus impactos ambientales, sociales y societales, presentadas generalmente en forma de una lista de indicadores.
¿Cuáles son los temas de un informe extra-financiero?
Los temas tratados en un informe extra-financiero tienen como objetivo ofrecer una imagen completa de los compromisos de la empresa en materia de sostenibilidad y responsabilidad social.
Distinguimos 3 grandes temas:
Social: el empleo, la organización del trabajo, la salud y la seguridad, la igualdad de oportunidades, las relaciones sociales, la distribución de los empleados, las condiciones laborales, etc.
Ambiental: la política general, la gestión de residuos, la economía circular, las alternativas sostenibles implementadas, etc.
Social: el compromiso con el desarrollo sostenible, la lealtad de las prácticas, las relaciones con las partes interesadas, los aspectos ambientales tenidos en cuenta en las políticas de compra y venta, el impacto territorial, etc.
¿Qué debe figurar en un reporting extra-financiero?
El reporting extra-financiero debe contener algunas nociones indispensables. Puedes encontrar todos los puntos en los que se basa ahora el contenido de la DPEF en el artículo 225-105 del Código de Comercio. Aquí están los puntos importantes:
Presentación de un modelo de negocio: el objetivo es explorar las diversas fuentes de valor y explicar las razones fundamentales que aseguran la sostenibilidad de la actividad de la empresa (su entorno de negocio, su organización, su estructura, su mercado, sus objetivos, sus estrategias de creación de valor, etc.)
Una descripción de cada categoría de información (social, societal, ambiental) que retome las siguientes etapas:
Una descripción de los principales riesgos relacionados con la actividad de la empresa en materia de RSE.
Una descripción de las políticas aplicadas para prevenir, identificar y mitigar la aparición de estos riesgos.
Los indicadores clave de rendimiento para evaluar el resultado de las políticas implementadas y validar o no el cumplimiento de los diferentes objetivos.
Una explicación clara y concisa para justificar los riesgos relacionados con la actividad mencionados.
¿Qué interés tienen las PYMES en considerar las iniciativas RSE?
Hoy en día, muchas PYMES están implementando iniciativas RSE, aunque no sean legalmente obligatorias. Muchos emprendedores establecen medidas RSE por convicción. Pero, ¿cuáles son sus motivaciones?
Una PYME que desea asentarse de forma sostenible en un mercado no puede ignorar los aspectos sociales, ambientales y societales de su actividad. Por ello, tienen un interés real en preocuparse por estas iniciativas. Aquí algunas razones:
Su transparencia: asegurar la transparencia de las operaciones de la empresa, en particular hacia sus partes interesadas, es esencial. La empresa demuestra así su compromiso con la sostenibilidad, la responsabilidad y la ética. Esta transparencia refuerza la confianza y la credibilidad ante las partes interesadas, como inversores, clientes, empleados y la sociedad en su conjunto, al tiempo que permite una gestión estratégica concreta y una evaluación más precisa del impacto global de la empresa.
Su imagen de marca: adoptar prácticas responsables podría reforzar la reputación de la empresa ante los consumidores. Esto podría llevar a nuevos clientes o a la fidelización de los clientes existentes.
Una reducción de riesgos: pueden existir ciertos conflictos debido a una regulación no cumplida dentro de la empresa. Al incorporar prácticas sostenibles, las crisis de reputación o interrupciones relacionadas con la cadena de suministro podrían verse impactadas.
Su innovación: las iniciativas RSE a menudo conducen a nuevas formas de pensar, a nuevas maneras de actuar o a nuevos procesos de producción más sostenibles.
Aumento del capital: los inversores y accionistas están cada vez más atentos a los criterios ESG (Ambientales, Sociales, Gobernanza) y, por lo tanto, favorecen más sus inversiones en empresas con prácticas responsables.
Las iniciativas RSE, por tanto, ofrecen ventajas competitivas significativas, creando un valor duradero para las empresas. Aunque no son obligatorias, las empresas tienen todo el interés en lanzarse a prácticas sostenibles y responsables. Por eso, estas iniciativas se están integrando cada vez más en las PYMES para responder a las expectativas sociales y posicionarse como actores comprometidos capaces de navegar en un mercado cambiante.
El reporting extra-financiero es un ejemplo de una iniciativa RSE para las empresas. Documento obligatorio para ciertas empresas, les permite enriquecer sus informes con numerosas datos relativos a su actividad. Estos datos son no financieros y se centrarán en los aspectos ambientales, sociales y societales.
F.A.Q Reporting extra-financiero:
¿Cómo realizar el reporting extra-financiero?
Primero, hay que determinar los indicadores clave de rendimiento RSE que permitirán medir los progresos en este ámbito. Luego, debe recogerse y analizarse estos datos que pueden provenir de informes internos, auditorías, etc.
Estos dos primeros pasos permiten elaborar correctamente el reporting extra-financiero.
Este incluye información obligatoria como:
- La presentación de un modelo de negocio
- Una descripción de los riesgos RSE
- Las políticas aplicadas en respuesta a estos riesgos
- Los resultados de estas políticas en forma de indicadores de rendimiento
Finalmente, como para cualquier tipo de reporting, el reporting extra-financiero debe presentarse de manera clara y concisa a todas las partes interesadas, generalmente una vez al año.
¿Qué es un indicador extra-financiero?
Se habla de indicadores ESG (Ambiental, Social y Gobernanza) para describir los criterios que permiten evaluar el rendimiento de una empresa fuera de los criterios financieros habituales.
Puede referirse, por ejemplo, al consumo de energía, a la gestión de residuos (Ambiental) o al índice de rotación del personal, la seguridad en el trabajo (Social), o a la composición del consejo de administración y la transparencia sobre la remuneración de los directivos (Gobernanza).
¿Quiénes están sujetos al reporting extra-financiero?
Las sociedades anónimas son las principales empresas afectadas. En general, el reporting extra-financiero es obligatorio para cualquier sociedad cotizada con 500 empleados que genere más de 40 millones de euros de facturación, así como para las empresas no cotizadas con 500 empleados que generen más de 100 millones de euros de facturación.